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EL PELIGRO DE HEREDAR

 

Siempre he creído que heredar es algo más sencillo que sacarse la lotería. Es definitivamente más fácil, rápido y seguro.

Cuando clientes o amigos me preguntan cuál sería el mejor precio para vender la casa que recién heredaron, les digo que cualquier precio arriba de un peso ya es bueno...! La razón es que muchas veces se pasman o detienen su decisión pensando que están malbaratando su inmueble, y yo les contesto que si se hubieran sacado cualquier premio en un sorteo... ¿Acaso estarían reclamando o cuestionando que ese premio no fue el correcto?

El acto de Heredar es un asunto que en general no se comprende, y me queda claro que no es culpa de nadie, sino sólo de quien se niega a escuchar de que se trata este tema...

Heredar es acumular un patrimonio que muchas veces ni se merece.

Heredar es llegar a tener algo que se puede perder por mala administración o malas decisiones.

Heredar es contar con un patrimonio que seguramente el heredero en toda su vida no fue capaz de construir.

Y por las razones anteriores es que me atrevo a afirmar que el que tiene un patrimonio heredable, debe cuidar como hace su testamento, pero más que nada no dejar de hacerlo, pues una herencia mal diseñada, o peor aún un patrimonio sin testamento se convertirá en el principio del fin de una familia que era razonablemente feliz, en vida del autor de la sucesión.

Por supuesto que hasta este punto, no faltará quien me tache de pesimista o alarmista, y quizás con mente de escritor de novelas, pero para afirmar o negar lo anterior va un trozo que el lector calificará si es fantasía o sacado de la vida real...

Un buen día aparece un auto de colección incendiado, y la presunta dueña asesinada a golpes en otra población cercana. Una amistad cercana a la occisa confirma que recién ésta le había platicado que había ganado un litigio donde había una jugosa herencia de por medio, y ella (La difunta) siendo la segunda esposa, había tenido que pelear contra la primera esposa e hijos de ésta, sobre un importante patrimonio INTESTADO.

Se sabía que el pleito había sido despiadado y largo, pues al parecer el monto de la herencia involucraba muchos bienes. Sin embargo las señales indican que nadie quiso negociar y entre ellos hubo amenazas mutuas constantes.

El primer final de esta historia es que ahora existe una mujer que ganó el pleito y perdió la vida.

Haya sido esposa con acta de matrimonio o concubina, en ambos casos la ley la protegía, y no tenía que pelear tan despiadadamente, y la contraparte debió saber esto y del mismo modo sentarse a negociar rápido y sin resentimientos, pero mi impresión es que...

Cada parte quiso la mayor parte...

¿Ficción o realidad?

Con tristeza debo de afirmar que fue lo segundo y si bien no conocí a la hoy difunta, puedo decir que conozco a muchas personas que fueron amistades muy cercanas a ella.

Pensemos un escenario que considero haya sido uno de los más probables, y que si bien no puedo afirmar, quizás no esté muy lejos de la realidad.

El juez quizás hubiera determinado dos partes iguales, pues en un intestado en general la ley concede 50% para la esposa y el otro 50% para los hijos. Lo que no me queda claro es si había una esposa con divorcio legal y una segunda esposa casada por todas las de la ley, o una esposa y una segunda pareja en grado de concubina que también la ley protege.

Sea un escenario u otro, en una negociación lógica y pacífica entre las partes, creo que debieron haber pactado civilizadamente dividir en tres partes la herencia, para que todos se fueran con su premio de lotería a casa, pero no... repito... cada parte quiso la mayor parte...

En este momento lo que me pregunto es si la difunta dejó testamento, pues los herederos naturales o legales pelearan con más fuerza, dado que están frente a un escenario de un asesinato, o... Abandonarán este triste asunto para no acumular más ira y violencia en el proceso? Quizás sea tema de un futuro artículo o segunda parte del actual.

Me queda hacer algo de simple aritmética... Para que haya ocurrido esto, creo que las tres partes les quedaba claro que su escenario conciliador era 33% de la herencia cada uno, aunque no fuera el legal que hubiera dictado el juez.

Pero alguna parte, presumiblemente la difunta quiso 17% adicional porque la ley quizás así lo decía.

Por lo anterior su número de mala suerte fue el 17.

Y el autor de toda esta herencia... es decir el papá...¿Nunca pensó que todo esto podía pasar?... Debo decir que seguramente no, pues nadie imagina que sus hijos o esposa pudieran llegar tan lejos!!!

Estimado lector: Sirva esta nota roja, la cual por respeto a familiares y amigos no ubico ni lugar, ni nombres, ni fecha, asunto que no tiene caso, pero que definitivamente nos sirve de trágica lección para aprender tres máximas en EL PELIGRO DE HEREDAR...

1) Toda herencia es algo más probable y sencillo que sacarse la lotería.

2) Lo que vas a recibir, quizás nunca lo hubieras logrado en toda tu vida.

3) La parte que quiera la mayor parte, ocasionará un conflicto de dimensiones desconocidas.

Y he aquí una sugerencia para leyenda de tu futuro epitafio:

"Descanso en paz, pues hice mi testamento".

Claudio Márquez Passy

 

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